La masa de larga fermentación es una excelente opción para quienes buscan una pizza con mayor sabor, mejor textura y una digestión más liviana. Gracias al reposo prolongado en frío, la masa desarrolla aromas más complejos, una miga aireada y una corteza más crujiente. Aunque requiere planificación, el resultado final marca una gran diferencia en comparación con una masa tradicional.
Esta receta permite obtener aproximadamente 3 pizzas grandes al molde de 450 gramos cada una.
1 kg de harina 000 u 00
600 cc de agua fría
50 cc de aceite
20 g de sal
5 g de levadura fresca
Preparar la masa En un recipiente amplio, colocar la harina junto con la sal y mezclar bien para distribuirla de manera uniforme.
Disolver la levadura en el agua fría y el aceite. Incorporar gradualmente a la harina y comenzar a mezclar hasta obtener una masa uniforme.
Amasado Amasar durante aproximadamente 5 minutos, hasta lograr una masa lisa, suave y elástica.
Primer reposo Formar un bollo y dejar reposar a temperatura ambiente durante 20 minutos, cubierto con un paño o film.
Fermentación en frío Guardar la masa en un recipiente con tapa o cubierto con film y llevar a la heladera durante 24 a 48 horas. Durante este tiempo se desarrollarán los sabores característicos de la fermentación lenta.
Dividir y bolear Retirar la masa de la heladera entre 2 y 3 horas antes de utilizarla. Dividir en bollos de aproximadamente 450 gramos cada uno y formar bolas suaves y tensas. Colocar los bollos en recipientes individuales o en una bandeja ligeramente aceitada, cubrir y dejar reposar a temperatura ambiente hasta que aumenten visiblemente su volumen.
Formado de la pizza Estirar cada bollo sobre una placa para pizza previamente aceitada, respetando el aire acumulado en la masa para obtener una pizza más liviana y alveolada.
Cocción Agregar la salsa y hornear en horno precalentado a temperatura alta durante aproximadamente 12 a 15 minutos, o hasta que la base esté dorada y crocante. Incorporar la mozzarella y los ingredientes elegidos en los últimos minutos de cocción.
Para obtener los mejores resultados, respetar el tiempo de fermentación en frío de al menos 24 horas. Si se deja reposar durante 48 horas, la masa desarrollará un sabor más intenso, una textura más aireada y una mejor digestibilidad. Evitar utilizar exceso de harina al momento de estirar para conservar la humedad y la elasticidad de la masa.