La Pizza Fugazzeta es una de las variedades más emblemáticas de las pizzerías argentinas. Reconocida por su abundante queso, su generosa cantidad de cebolla y su masa esponjosa, esta pizza se ha convertido en un clásico para quienes disfrutan de sabores intensos y preparaciones artesanales.
En esta receta aprenderás a elaborar una auténtica Pizza Fugazzeta utilizando una masa tradicional, además de conocer algunos consejos que utilizan los pizzeros para conseguir una pizza más sabrosa y con una textura perfecta.
Esta receta permite obtener aproximadamente 3 pizzas grandes al molde de 450 gramos cada una.
1 kg de harina 0000
550 cc de agua
50 cc de aceite
20 g de sal
20 g de levadura fresca
600 g de mozzarella rallada o en fetas
3 cebollas grandes
2 cucharadas de aceite de oliva
Orégano seco a gusto
Sal y pimienta a gusto
Aceitunas (opcional)
En un recipiente amplio colocar la harina junto con la sal y mezclar bien.
Disolver la levadura en el agua a temperatura ambiente y agregarla poco a poco mientras comienzas a integrar la harina.
Cuando la masa tome forma, incorporar el aceite.
Amasar durante aproximadamente 7 minutos hasta obtener una masa lisa, suave y elástica.
Si la masa resulta algo pegajosa, evitar agregar demasiada harina. Es preferible continuar amasando hasta lograr una buena estructura.
Formar un bollo y colocarlo en un recipiente ligeramente aceitado.
Cubrir con film o un paño limpio y dejar fermentar durante unos 20 a 30 minutos, o hasta que aumente notablemente su volumen.
Dividir la masa en tres porciones de aproximadamente 450 gramos.
Bolear cada una y dejar reposar otros 15 minutos.
Este descanso facilitará el estirado y permitirá conservar mejor el aire generado durante la fermentación.
Aceitar ligeramente una pizzera.
Estirar cada bollo con las manos desde el centro hacia los bordes procurando mantener una base uniforme.
Dejar descansar algunos minutos antes de agregar los ingredientes.
La cebolla es uno de los grandes protagonistas de esta pizza.
Pelar las cebollas y cortarlas en pluma o en rodajas finas.
Colocarlas en un recipiente con agua caliente durante cinco minutos.
Luego escurrirlas muy bien y secarlas con papel absorbente.
Este procedimiento ayuda a suavizar su sabor y evita que desprendan demasiada humedad durante la cocción.
Distribuir la mozzarella sobre toda la superficie de la masa.
Agregar la cebolla de manera uniforme.
Condimentar con orégano, una pizca de sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva.
Si se desea, incorporar algunas aceitunas para completar la presentación.
Precalentar el horno a temperatura alta.
Hornear durante aproximadamente 15 minutos o hasta que la base esté bien cocida, el queso completamente fundido y la cebolla ligeramente dorada.
El tiempo puede variar según el tipo de horno utilizado.
Cortar la cebolla lo más fina posible para lograr una cocción pareja.
Escurrir bien la cebolla antes de colocarla sobre la pizza.
Utilizar mozzarella de buena calidad mejora notablemente el resultado.
Evitar sobrecargar la pizza con demasiada cebolla para conservar el equilibrio de sabores.
Precalentar el horno durante al menos 30 minutos antes de cocinar.
Aunque suelen confundirse, no son exactamente la misma pizza.
Se prepara con cebolla, aceite de oliva y orégano.
Generalmente no lleva queso.
Además de la cebolla, incorpora abundante mozzarella y, en algunas versiones, incluso puede prepararse rellena con queso.
Esta última es una de las pizzas más populares en Argentina.
Una de las ventajas de esta receta es que admite diferentes versiones.
Algunas de las más conocidas son:
Fugazzeta rellena con abundante mozzarella.
Fugazzeta con jamón.
Fugazzeta con queso parmesano rallado.
Fugazzeta con provolone.
Fugazzeta con aceitunas negras.
Fugazzeta con cebolla caramelizada.
Cada variante aporta nuevos sabores sin perder la esencia de esta pizza tradicional.
Excederse con el queso: Aunque la Fugazzeta es conocida por su abundante mozzarella, colocar una cantidad excesiva puede dificultar la cocción uniforme.
Una temperatura insuficiente puede impedir que la base quede bien cocida.
Si sobra pizza, dejar enfriar completamente.
Guardar en un recipiente hermético dentro de la heladera por un máximo de 48 horas.
Para recalentarla, utilizar preferentemente un horno o una sartén con tapa para conservar mejor la textura de la masa.
Sí. Aporta un sabor ligeramente diferente y una presentación muy atractiva.
No es indispensable. Con un corte fino y un buen horneado suele cocinarse perfectamente.
Sí. Puede combinarse mozzarella con provolone, parmesano o un queso semiduro para obtener un sabor más intenso.
La Pizza Fugazzeta es uno de los grandes clásicos de la gastronomía argentina y una excelente opción para quienes disfrutan de pizzas con mucho queso y un sabor intenso. La combinación de una masa artesanal bien fermentada, mozzarella de calidad y cebolla cuidadosamente preparada da como resultado una pizza sabrosa, jugosa y muy fácil de elaborar en casa.
Respetar los tiempos de fermentación, utilizar ingredientes frescos y cocinar la pizza en un horno bien precalentado son detalles que marcan la diferencia. Con esta receta podrás preparar una auténtica Fugazzeta casera para compartir en familia o con amigos, disfrutando de uno de los sabores más representativos de las pizzerías tradicionales.