La pizza de jamón y morrón asado es uno de los grandes clásicos de las pizzerías argentinas. La combinación del queso mozzarella, el jamón cocido y el sabor ligeramente dulce y ahumado del morrón asado da como resultado una pizza equilibrada, aromática y muy fácil de preparar.
Aunque es una receta sencilla, algunos pequeños detalles marcan una gran diferencia en el resultado final. Asar correctamente los morrones, utilizar ingredientes de buena calidad y respetar los tiempos de cocción de la masa permiten obtener una pizza con excelente sabor y una presentación muy atractiva.
En esta guía aprenderás cómo preparar una pizza de jamón y morrón asado paso a paso, además de conocer consejos prácticos, errores frecuentes y algunas variantes para personalizar esta receta.
1 kg de harina 0000
550 cc de agua
50 cc de aceite
20 g de sal
20 g de levadura fresca
300 g de salsa de tomate
500 g de mozzarella rallada o en fetas
250 g de jamón cocido en fetas o cortado en tiras
2 morrones rojos grandes
Orégano seco a gusto
Aceitunas verdes o negras (opcional)
Aceite de oliva
Colocar la harina en un recipiente amplio y mezclarla con la sal.
Disolver la levadura en el agua a temperatura ambiente e incorporarla lentamente sobre la harina.
Mezclar hasta obtener una masa uniforme.
Amasar durante aproximadamente 2 minutos.
Agregar el aceite y continuar amasando durante otros 5 minutos hasta obtener una masa lisa, suave y elástica.
Formar un bollo.
Colocarlo en un recipiente limpio.
Cubrir con un paño o film y dejar fermentar aproximadamente 20 minutos o hasta que aumente visiblemente su volumen.
Dividir la masa en tres bollos de aproximadamente 450 gramos.
Cubrir y dejar descansar otros 15 minutos.
Este reposo facilita el estirado y mejora la textura de la pizza.
Aceitar ligeramente una pizzera.
Estirar la masa desde el centro hacia los bordes procurando conservar parte del aire generado durante la fermentación.
Dejar reposar algunos minutos antes de colocar la salsa.
Lavar bien los morrones.
Colocarlos enteros sobre una placa y cocinarlos en horno fuerte o directamente sobre la hornalla hasta que la piel se encuentre completamente quemada.
Una vez asados, introducirlos en una bolsa o recipiente tapado durante aproximadamente 15 minutos.
Luego retirar cuidadosamente la piel quemada, eliminar las semillas y cortar los morrones en tiras.
Este procedimiento permite obtener una textura muy tierna y un sabor mucho más intenso que utilizando morrones crudos.
Cubrir la masa con una capa uniforme de salsa de tomate.
Agregar la mozzarella distribuyéndola de manera pareja.
Incorporar el jamón cocido.
Distribuir las tiras de morrón asado sobre toda la superficie.
Espolvorear con una pequeña cantidad de orégano.
Llevar al horno previamente precalentado a temperatura alta durante aproximadamente 15 minutos o hasta que la masa esté cocida y el queso completamente fundido.
Al retirar del horno, agregar un hilo de aceite de oliva y, si se desea, decorar con aceitunas.
Elegir morrones frescos y carnosos mejora notablemente el sabor.
Asar completamente los morrones permite desarrollar aromas más intensos y una textura mucho más agradable.
Escurrir la mozzarella si contiene exceso de humedad ayuda a evitar que la pizza libere demasiada agua durante la cocción.
Precalentar el horno al máximo antes de cocinar favorece una base bien cocida y una mejor textura.
Si dispones de una piedra para pizza, precaliéntala junto con el horno para obtener una cocción más uniforme.
Esta receta admite diferentes combinaciones según los gustos personales.
Incorporar aceitunas verdes o negras.
Agregar cebolla previamente salteada.
Finalizar con queso parmesano rallado.
Añadir hojas frescas de albahaca.
Utilizar jamón natural en lugar de jamón cocido.
Incorporar tomates cherry después de la cocción.
Agregar un toque de ají molido para un sabor ligeramente picante.
Cada una de estas variantes aporta nuevos matices sin perder la esencia de esta pizza clásica.
Si sobra pizza, dejarla enfriar completamente antes de guardarla.
Conservar en un recipiente hermético dentro de la heladera durante un máximo de 48 horas.
Para recalentarla se recomienda utilizar un horno precalentado o una sartén con tapa. De esta manera se recupera mejor la textura de la masa y el queso vuelve a fundirse de forma uniforme.
Sí, aunque los morrones asados en casa suelen ofrecer un sabor más intenso y una mejor textura.
La mozzarella es la opción más utilizada por su capacidad de fundirse correctamente y complementar el sabor del jamón y el morrón.
Sí. Una fermentación prolongada en la heladera mejora el desarrollo del sabor y facilita la organización del trabajo.
Sí. Tanto la masa como la pizza ya cocida pueden congelarse correctamente utilizando recipientes o bolsas aptas para freezer.
La pizza de jamón y morrón asado es una receta tradicional que continúa siendo una de las favoritas por su equilibrio de sabores y su sencilla preparación. El dulzor natural del morrón asado, combinado con el jamón cocido, la mozzarella y una masa bien fermentada, da como resultado una pizza artesanal ideal para compartir en cualquier ocasión.
Siguiendo esta receta y respetando cada etapa del proceso, podrás preparar una pizza con una base esponjosa, un queso perfectamente fundido y una cobertura llena de sabor, perfecta tanto para una comida familiar como para sorprender a tus invitados.